El Vértigo Tecnológico


Hace que los especialistas informáticos tengan que estar todo el tiempo actualizando sus conocimientos, mientras la brecha con el común de la gente es cada vez mayor.

Días pasados una amiga ojeaba un suplemento de informática y me preguntó, qué es el Windows 7 ?. Por supuesto, la nota publicada hacía referencia al mega evento de lanzamiento que había organizado Microsoft a nivel mundial, para presentar en sociedad su nuevo sistema operativo para computadoras personales.

En pocos segundos traté de armar una respuesta rápida, simple y clara, pero créanme, no pude. Al menos no fue rápida, porque responder este tipo de preguntas de gente que no está en tema, y no tiene porque estarlo, requiere de algunos rodeos hasta llegar a lo simple y claro. Y como siempre me pasa, al final de la explicación me queda la gran duda, me habrá entendido?

Esa comunidad de gente a la que me refiero, muchos son profesionales de las más diversas ramas, usan la PC como herramienta de trabajo y en el ambiente de sistemas son más usualmente conocidos como usuarios.

Desde los 60's y 70's y buena parte de los 80's, la forma de procesar datos se resumía a lo que se conocía como Centro de Cómputos. Podía ser un sector dentro de la misma empresa o un lugar externo donde se tercerizaba el procesamiento. Pero de una u otra forma, los usuarios enviaban los datos y esperaban los resultados que, en un tiempo más o menos prudente, emergían de esa casi misteriosa caja negra.

Por ese entonces un usuario no debía preocuparse de que pasaba ahí dentro y mucho menos de lidiar con la tecnología que hacía posible el procesamiento. Lo único que él esperaba eran los resultados, generalmente enormes listados impresos, los que eran cargados hasta el escritorio de cada uno. No era poco usual que antes de llevárselos, los listados pasaran por un sector que hacía un control de calidad de la información.

La aparición de las computadoras personales planteó un nuevo escenario, en el que los usuarios ya no serían meros espectadores, sino que iban a interactuar con el procesamiento de los datos. Empezaba así la era del proceso distribuido y al mismo tiempo caía el velo de esa caja negra que por años había sido el Centro de Cómputos.

Pero todo cambio tiene sus beneficios y también un costo. Al margen que haya gente a la que le hubiese gustado seguir en las décadas pasadas, aceptemos que el cambio hacia la interactividad fue un beneficio para los usuarios. Pero ahora el costo de esa interacción los ponía de cara a resolver sus propios problemas de tecnología.

Entonces con el tiempo aprenderían el significado y las consecuencias de las frases se cayó el sistema o no hay red. Problemas de configuración de la PC, falta de memoria RAM y espacio insuficiente en disco, empezarían a ser moneda corriente entre los escritorios de los otrora despreocupados usuarios de Sistemas.

La masificación de Internet a mediados de los 90´s abrió definitivamente la última puerta que quedaba entornada y entonces el correo electrónico, los buscadores temáticos, las subastas de compra-venta, etc, terminaron por invadir no sólo las oficinas sino los hogares, donde la PC ya empezaba a liderar el grupo de los electrodomésticos imprescindibles.

En los 2000´s la espiral tecnológica, lejos de aplacarse, se acentuó con la integración de los teléfonos celulares, los reproductores MP3 y los accesos Wi-Fi, que hacen que nuestra vida sea gloriosamente tan móvil como la deseemos. Y en esta carrera desenfrenada hacia lo último de lo último, como la reluciente aparición de las Blackberry, se olvidaron de un pequeño detalle, el usuario.

Ese mismo que hace tiempo dejó de ser un analista de datos procesados, para convertirse forzosamente en un consumidor de tecnología. El mismo que hoy se pierde en la maraña de siglas parecidas que día a día lo bombardean desde distintos medios y que lo único que logran es generar mayor confusión.

El peligro de todo ésto no es la oferta desmedida que se publicita, sino las dudas que genera y la pregunta del millón, a mi me hará falta ? , puede abonar un campo propicio para aquellos que, haciendo gala de una falta de ética total, aprovechan la ocasión para lucrar con la desorientación de la gente.

Hace ya varios años que vengo observando este fenómeno y quise aportar mi pequeña colaboración, creando un sitio web dedicado exclusivamente a redactar artículos de tecnología, pero con un lenguaje sencillo para que todos lo puedan entender. Desde ya, a quienes quieran hacer preguntas o sugerir temas, los invito a visitar mi sitio web y con mucho gusto responderé sus inquietudes.


Carlos Daniel Quattrocchi
Tecnología de la Información y Diseño Profesional de Websites.
Marzo de 2009
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